Un consumidor sofisticado sabe que el café se debe consumir recién preparado. Así, la bebida conserva muchos aromas volátiles que tienden a perderse en corto tiempo. Es por esta razón que el café sabe mejor cuando está recién preparado. Tómelo tan pronto como sea posible; el café se deteriora cuando se guarda por más de una hora y nunca debe recalentarse o hervirse.
Mantener la frescura del café preparado es una función tanto de la temperatura como de las condiciones en que se tenga el café después de su infusión. Mantener la temperatura uniforme de entre 80°C a 85°C, en un recipiente cerrado hermético, sin aplicación de calor directo, permite mantener una bebida con sabor placentero.

Aunque la temperatura de servido es cuestión de gusto personal, es aconsejable servir la bebida en el rango de temperatura promedio para bebidas calientes de 70°C a 80°C, para que resulte realmente placentero.
En el tema de la conservación, es importante tener también en cuenta la conservación del café tostado con que se prepara la bebida. El café tostado se deteriora fácilmente a causa del aire, la humedad, el calor, oxidándose con el tiempo y absorbe además aromas extraños. Es pues un producto delicado. Para conservar su calidad es importante recordar lo siguiente:
Es importante tener en cuenta que el café tostado y empacado en bolsas normales, puede considerarse fresco, cuando está molido, hasta por un mes, y en grano por dos meses, dependiendo desde luego de las condiciones donde se almacene. Lugares con una alta humedad y altas temperatura afectan fuerte y negativamente la calidad.
También es clave la calidad de los empaques. Si se utilizan empaques de alta barrera, con válvula de alivio con atmósfera modificada, se puede proteger el aroma y la frescura del producto por periodos más largos. El proceso industrial también puede afectar la frescura. En general un café empacado al vacío podría tener una vida útil de alrededor de 18 meses. Un café liofilizado con condiciones de empaque similares podría tener una vida útil aún mayor.
En suma, siempre tenga en cuenta que una vez abierto el empaque, es importante almacenar el café en recipientes herméticos en un lugar fresco y seco. Si utiliza café tostado en grano, muela solamente la cantidad que va a tomar